martes, febrero 01, 2011

Rectificar...

Después de "la primera" (y última) entrada del año 2010; comenzamos el 2011 con la maravillosa noticia del nacimiento de mi hija a principios del mes de enero. El tener una hija te cambia la vida, aunque suene a estereotipo...

He compartido este momento con amigos y familiares; todos se muestran felices con el acontecimiento, felices por mí y ahora por mi familia.

Esto me ha hecho pensar en algo a lo que le llevo mucho tiempo dando vueltas. Hace casi 3 años, tras mi boda, en una de las entradas de este blog hablaba de dicho evento, comentando un hecho que no llegó a producirse, pero que a la larga acabó terminando en una mala experiencia.

Hablaba de que ciertas personas (mis mejores amigos), comentaron la posibilidad de tirarme a la piscina, pensando que dicha experiencia me parecería cuanto menos graciosa. La idea corrió de mesa en mesa, llegando a oídos de la novia (mi mujer) y poniéndola de los nervios en un día tan importante para ella. Finalmente la idea no se llevó a cabo y realmente no debiera haber pasado nada, pero la sensación que quedó de trasfondo no fue satisfactoria con esas personas.

Mi error fue no encarar la situación de frente, hablar con esas personas y dejarlo en lo que fue; una anécdota y nada más. En lugar de eso hice una breve referencia en la que se hablaba de empañar y trasquilar... No fue mi intención herir a nadie ni me di cuenta de las consecuencias que traería aquello, pero lo hice.

Después de un tiempo pudimos hablarlo y olvidar dicho asunto por parte de algunas personas, pero desde aquello nada volvió a ser igual que antes...

Sólo quiero decir que lamento haber tomado la determinación de haber escrito aquello, que la amistad es algo que no debe tomarse a la ligera y que trabajaré por recuperar aquello que hace tiempo perdí, comenzando por pedir perdón desde el sitio en el que se encendió la mecha.

Lo siento de veras. Nada puede estar por encima de nuestra amistad.

2 comentarios:

Jonathan dijo...

Cómo tú mismo podrías haber dicho, para muchas personas tener un hijo es uno de los pasos hacia la excelencia. Tú también sabes (mejor que nadie) que yo soy una de esas personas, por eso hago mía tu alegría, porque sé que es uno de los momentos más importantes de tu vida. Casualmente leo tu post en San Valentín, y aunque no soy yo mucho de esas fiestas... que narices, te deseo que este día (y todos los días) disfrutes con tu mujer de la fantástica familia que comenzaste a crear hace ya años. Tus amigos de toda la vida siempre hemos sabido que seríais unos padres estupendos.

Asumo mi responsabilidad como instigador del dichoso asunto de la piscina, tema que discutimos todos los amigos de la mesa. En dos minutos ya habíamos decidido que no te sentaría bien y que era mejor no hacerlo... pero las noticias vuelan, y lo no debió pasar de una conversación privada se extendió rápidamente, fruto de un cúmulo de malentendidos y de lo fuerte que se habla con un par de copas. Malentendidos que han perdurado demasiado tiempo por ambas partes. Yo también pude enfrentar el asunto y no lo hice. Mea Culpa.

Por favor, mandame un mail con una foto de la familia al completo, para que yo también conozca a tu hija.

Un abrazo.

Er Fran dijo...

Me alegra mucho que podamos por fin zanjar el asunto y volver a hablar. Aunque suene cursi (ya no es San Valentín a estas horas...) te echaba de menos...

Cuenta con las fotos; se las debo a los dos "Joses" también y a Enrique no le he mandado aún ninguna...

En cuanto pueda las subo al PC y os las envío.

Un abrazo.