Si hay una cosa que sigo llevando mal, es trabajar los fines de semana... Por mucho que libres un par de días entre el resto de la semana; el trabajar cuando otros están descansando es algo superior a mí.
Siempre decimos que pensamos en los que están mejor que nosotros; no pensamos en el panadero que tiene que levantarse sobre las 4 de la madrugada, los barrenderos, policía, hostelería... Principalmente pienso en aquellos que estudiaron la misma carrera que yo y que trabajan de lunes a viernes principalmente y pueden disfrutar de todos los festivos al año... Como podría hacer yo.
Desde que llegó la crisis en mi empresa nos piden "un esfuerzo" para que echemos una mano empaquetando regalos. Cuando te ganas la vida realizando determinadas funciones, el que te hagan ir a trabajar un domingo para "empaquetar regalos" es algo que anímicamente te mata. Cuando encima te tienes que hacer 40 kilómetros en coche para llegar al trabajo te mata poco a poco y con especial cuidado en que te duela...
Ayer hacía examen de conciencia (la verdad es que me paso el día haciéndolo...) y echando un ojo a mis aptitudes (mi actitud ultimamente no es la mejor...), me he dado cuenta que si saliese al mercado laboral no las tendría todas conmigo... La carrera sin terminar, sin un máster que avale mis conocimientos, sin un triste certificado que avale mi nivel de inglés o de ofimática y sin una argumentación en condiciones para defender mis conocimientos en materia de recursos humanos.
Es así que uno de mis propósitos a medio/largo plazo es el de establecer una serie de medidas "ad hoc" que me permitan desarrollarme para dar el paso. El mercado es el siguiente 2010 sigue siendo un año de pagar consecuencias, 2011 será un año de reactivación económica y 2012 será el año de la creación de empleo (todo esto según previsiones...).
Es decir; durante el próximo año debo de establecer una base sólida que me permita afrontar el mercado laboral sin problemas. Lo que quiere decir que mi propósito para el nuevo año será identificarme a nivel profesional.
Mientras pediré algo que me haga mitigar el dolor...
sábado, diciembre 19, 2009
sábado, diciembre 05, 2009
Cuídate...
Corpulento, con carácter y humor. Gallego y andaluz a la vez; siempre fui tu favorito y no te preocupaste nunca por ocultarlo... Me cuentan que nadie te podía toser, que no te podían parar cuando te enfadabas y que te temían... Yo en cambio te quería y te echaba de menos cada vez que teníamos que mudarnos lejos... Me cuentan que después de nacer mi hermana y yo te cambió el carácter y que no volviste a ser el mismo; te convertiste en una persona más humana y menos monstruosa. El poder estar de nuevo contigo daba otro significado a mis veranos y mis navidades.
Como tu ahijado que fui, siempre me tenías algún detalle preparado para regalarme y siempre acertabas, por ínfimo que fuera ese detalle. Eras capaz de recorrer todo Cádiz conmigo hasta encontrar ese juego de "Tente" que tanto buscaba y te encantaba ver después cómo disfrutaba montando y desmontando aquellas piezas.
Sufriste en tus carnes la dureza de perder un hijo por culpa de la droga, pero pudiste ver cómo los que veníamos detrás de mi tío podíamos crecer sin desviarnos y sentirte orgulloso de la madurez de tu nieto y de lo que era capaz de hacer y dónde podía llegar.
Tus charlas interminables y tus consejos me sirvieron de mucho... No entendí tus historias sobre las "casas de muñecas" a las que ibas y tus amantes y demás "affaires" hasta que no tuve uso de razón y siempre me sorprendió la facilidad con la que me lo contabas.
Dos infartos cerebrales me separaron de ti y me avergüenzo de huir cuando más me necesitabas... Siento no haber estado más contigo y me encantaría haberte escuchado con más atención y preguntarte más cosas.
Sólo quiero que sepas que nunca te olvidaré y que seguiré queriéndote hasta que nos volvamos a ver.
Cuídate abuelo.
Como tu ahijado que fui, siempre me tenías algún detalle preparado para regalarme y siempre acertabas, por ínfimo que fuera ese detalle. Eras capaz de recorrer todo Cádiz conmigo hasta encontrar ese juego de "Tente" que tanto buscaba y te encantaba ver después cómo disfrutaba montando y desmontando aquellas piezas.
Sufriste en tus carnes la dureza de perder un hijo por culpa de la droga, pero pudiste ver cómo los que veníamos detrás de mi tío podíamos crecer sin desviarnos y sentirte orgulloso de la madurez de tu nieto y de lo que era capaz de hacer y dónde podía llegar.
Tus charlas interminables y tus consejos me sirvieron de mucho... No entendí tus historias sobre las "casas de muñecas" a las que ibas y tus amantes y demás "affaires" hasta que no tuve uso de razón y siempre me sorprendió la facilidad con la que me lo contabas.
Dos infartos cerebrales me separaron de ti y me avergüenzo de huir cuando más me necesitabas... Siento no haber estado más contigo y me encantaría haberte escuchado con más atención y preguntarte más cosas.
Sólo quiero que sepas que nunca te olvidaré y que seguiré queriéndote hasta que nos volvamos a ver.
Cuídate abuelo.
sábado, noviembre 28, 2009
De tesoros y blogs...
Cuentan que Dani De Vito cuando se le preguntó si le gustaba Madrid en una visita que el actor realizó hace ya bastante tiempo a la capital española, respondió que cuando encontraran el tesoro que estaban buscando sería más bonita, ya que veía todas las calles levantadas...
Pues parece que en San Fernando de Cádiz han oído de la existencia de otro tesoro, porque es exagerada la cantidad de calles levantadas que hay en una ciudad que será 20 veces más pequeña que Madrid, y en proporción, parece que no quede una sóla calle sin levantar...
El centro clínico donde voy a realizar la rehabilitación de mi "laxo" (según palabras del fisioterapeuta que me trató) tobillo está en la otra punta de la ciudad; lo que hace que tenga que ir en coche para después marcharme directamente a trabajar; ayer por la tarde, debido a 3 obras distintas; llegué 20 minutos tarde y acordándome de la familia entera de más de uno...
Espero que terminen cuanto antes porque empieza a cansarnos esta estampa...
Por cierto, que ayer vi una noticia impactante en el telediario; una niña de 13 años se convierte en una de las críticas de moda más famosas y solicitadas del mundo, gracias a su blog... Al final va a resultar que esto del internet sí que puede producir beneficios...
Huelga decir que la chica se lo curra bastante y que su gusto artístico está superdesarrollado, pero que si con 13 años se encuentra en esa situación no sé qué será de ella cuando llegue a los 30 o los 40... Mucha fuerza mental hay que tener para que las pasarelas, las críticas, la falsedad y las puñaladas por la espalda no terminen de desquiciarla mentalmente.
Sinceramente, le deseo lo mejor.
Pues parece que en San Fernando de Cádiz han oído de la existencia de otro tesoro, porque es exagerada la cantidad de calles levantadas que hay en una ciudad que será 20 veces más pequeña que Madrid, y en proporción, parece que no quede una sóla calle sin levantar...
El centro clínico donde voy a realizar la rehabilitación de mi "laxo" (según palabras del fisioterapeuta que me trató) tobillo está en la otra punta de la ciudad; lo que hace que tenga que ir en coche para después marcharme directamente a trabajar; ayer por la tarde, debido a 3 obras distintas; llegué 20 minutos tarde y acordándome de la familia entera de más de uno...
Espero que terminen cuanto antes porque empieza a cansarnos esta estampa...
Por cierto, que ayer vi una noticia impactante en el telediario; una niña de 13 años se convierte en una de las críticas de moda más famosas y solicitadas del mundo, gracias a su blog... Al final va a resultar que esto del internet sí que puede producir beneficios...
Huelga decir que la chica se lo curra bastante y que su gusto artístico está superdesarrollado, pero que si con 13 años se encuentra en esa situación no sé qué será de ella cuando llegue a los 30 o los 40... Mucha fuerza mental hay que tener para que las pasarelas, las críticas, la falsedad y las puñaladas por la espalda no terminen de desquiciarla mentalmente.
Sinceramente, le deseo lo mejor.
jueves, noviembre 19, 2009
Tres cosas hay en la vida...
...Salud, dinero y amor.
Cuando hay que hacer examen de conciencia y pararnos un momento a reflexionar dónde estoy y a dónde voy; no puedo evitar referenciarme al estribillo de aquella famosa canción.
Después de alcanzar una importante cifra de "deberías" por parte de mi mujer y de fijar y cambiar la cita una y otra vez con el médico de mi empresa, me hice un reconocimiento médico. El resultado es mucho mejor de lo que me esperaba; viendo lo poco que me cuido... Estoy como una rosa (el azúcar algo cerca del límite máximo, pero nada alarmante...) y aparte de un tobillo puñetero y sobrepeso pronunciado (un IMC de 29-30) no hay de qué preocuparse.
El lunes asistí al traumatólogo para que de una vez por todas me manden una rehabilitación en condiciones de mi tobillo; a ver si así por fin dejo de tener un esguince cada vez que piso una cáscara de pipa y puedo hacer ejercicio en condiciones...
Por cierto, me he comprado una bicicleta y estoy descubriendo muchas rutas que existen en la provincia de Cádiz y sitios que ni conocía, es algo tremendo a mis 28 años descubrir todo esto, con la de tiempo libre que he tenido en mi vida...
En cuanto al dinero; por fin me nombraron jefe y recibí un aumento, por lo que en mi empresa me siento bien y bastante contento a día de hoy. La carrera sigue ahí, pero me mantengo en clase y más o menos estudiando al día... Me ofrecieron el otro día un master bastante curioso, que seguramente haga cuando termine la carrera (espero que entre junio y septiembre...) y así afianzarme en mi rama profesional de RRHH.
En cuanto al amor; qué puedo decir, tengo una mujer que me adora y que se desvive por mí, a la que sólo puedo responder con cariño, confianza y fidelidad.
Por lo tanto, ¿qué más se puede pedir? Pues como bien se dice, uno nunca está contento con lo que tiene, por lo que sigo sin haber encontrado la excelencia que busco... y habrá que seguir trabajando. Peso, conocimiento, profesionalidad, disciplina, esfuerzo, sacrificio... Son etapas que debo ir consumiendo para llegar a lo más alto.
Cuando hay que hacer examen de conciencia y pararnos un momento a reflexionar dónde estoy y a dónde voy; no puedo evitar referenciarme al estribillo de aquella famosa canción.
Después de alcanzar una importante cifra de "deberías" por parte de mi mujer y de fijar y cambiar la cita una y otra vez con el médico de mi empresa, me hice un reconocimiento médico. El resultado es mucho mejor de lo que me esperaba; viendo lo poco que me cuido... Estoy como una rosa (el azúcar algo cerca del límite máximo, pero nada alarmante...) y aparte de un tobillo puñetero y sobrepeso pronunciado (un IMC de 29-30) no hay de qué preocuparse.
El lunes asistí al traumatólogo para que de una vez por todas me manden una rehabilitación en condiciones de mi tobillo; a ver si así por fin dejo de tener un esguince cada vez que piso una cáscara de pipa y puedo hacer ejercicio en condiciones...
Por cierto, me he comprado una bicicleta y estoy descubriendo muchas rutas que existen en la provincia de Cádiz y sitios que ni conocía, es algo tremendo a mis 28 años descubrir todo esto, con la de tiempo libre que he tenido en mi vida...
En cuanto al dinero; por fin me nombraron jefe y recibí un aumento, por lo que en mi empresa me siento bien y bastante contento a día de hoy. La carrera sigue ahí, pero me mantengo en clase y más o menos estudiando al día... Me ofrecieron el otro día un master bastante curioso, que seguramente haga cuando termine la carrera (espero que entre junio y septiembre...) y así afianzarme en mi rama profesional de RRHH.
En cuanto al amor; qué puedo decir, tengo una mujer que me adora y que se desvive por mí, a la que sólo puedo responder con cariño, confianza y fidelidad.
Por lo tanto, ¿qué más se puede pedir? Pues como bien se dice, uno nunca está contento con lo que tiene, por lo que sigo sin haber encontrado la excelencia que busco... y habrá que seguir trabajando. Peso, conocimiento, profesionalidad, disciplina, esfuerzo, sacrificio... Son etapas que debo ir consumiendo para llegar a lo más alto.
martes, septiembre 22, 2009
Septiembre y el nuevo curso...
Como estudiante que he sido desde hace muchos años (y desgraciadamente por una asignatura aún sigo siendo...), cada mes de septiembre encaro un nuevo curso con ilusión y esperanza por redimir viejos vicios; con la premisa del "este año sí".
Ayer empezó el nuevo curso universitario, y debido a que en septiembre tampoco he podido acabar con ese lastre de asignatura en el que se está convirtiendo la "dirección financiera", vuelvo a aplicar la fórmula del año pasado de ir dos veces por semana a clase en lugar de librar un día entero. Desgraciadamente la asignatura vuelve a ser anual y me toca "pringar" todo el año. El consuelo es que por fin es la última y después de esto se acabó por un tiempo.
También en el trabajo comenzó el "nuevo curso" después de tres semanas de vacaciones, mostrándome algo perdido, pero con nuevas y muy buenas noticias que iré desvelando poco a poco...
El verano ha pasado con más pena que gloria finalmente. He estudiado más bien poco, me rebentó una rueda del coche y me volví a doblar el tobillo el mismo día, he vuelto a ponerme otra vez por encima de los 100 kilos de peso y para colmo de males mi abuelo murió a finales del mes de agosto, después de estar cerca de 8 años en una cama.
También me he enterado de alguna que otra cosa que me ha hecho mucho daño, pero como reza el refrán, "lo que no te mata te hace más fuerte".
Pero es septiembre y empieza el nuevo curso; por lo que se puede hacer "borrón y cuenta nueva", de modo que hay que mirar hacia adelante y tener mucha fuerza de voluntad, para sacar buena nota en todas las "asignaturas" a las que me enfrento.
Os dejo una canción de esas que debes de escuchar por la mañana para "ponerte a tono".
"Santana: Into the night"
Ayer empezó el nuevo curso universitario, y debido a que en septiembre tampoco he podido acabar con ese lastre de asignatura en el que se está convirtiendo la "dirección financiera", vuelvo a aplicar la fórmula del año pasado de ir dos veces por semana a clase en lugar de librar un día entero. Desgraciadamente la asignatura vuelve a ser anual y me toca "pringar" todo el año. El consuelo es que por fin es la última y después de esto se acabó por un tiempo.
También en el trabajo comenzó el "nuevo curso" después de tres semanas de vacaciones, mostrándome algo perdido, pero con nuevas y muy buenas noticias que iré desvelando poco a poco...
El verano ha pasado con más pena que gloria finalmente. He estudiado más bien poco, me rebentó una rueda del coche y me volví a doblar el tobillo el mismo día, he vuelto a ponerme otra vez por encima de los 100 kilos de peso y para colmo de males mi abuelo murió a finales del mes de agosto, después de estar cerca de 8 años en una cama.
También me he enterado de alguna que otra cosa que me ha hecho mucho daño, pero como reza el refrán, "lo que no te mata te hace más fuerte".
Pero es septiembre y empieza el nuevo curso; por lo que se puede hacer "borrón y cuenta nueva", de modo que hay que mirar hacia adelante y tener mucha fuerza de voluntad, para sacar buena nota en todas las "asignaturas" a las que me enfrento.
Os dejo una canción de esas que debes de escuchar por la mañana para "ponerte a tono".
"Santana: Into the night"
martes, junio 30, 2009
Pasaba por aquí...
Después de un mes sin noticias, contar a mis [ironic] numerosísimos lectores [/ironic] que después de un año de currarme la asignatura de Estados contables el profesor me premió con un 10, con dos cojones... A mis compañeros los pobres míos les puso un 9,5 ya que según el profesor yo había actuado como el "líder del grupo" (sic). Vaya manera de hacer amigos, macho...
El caso es que ahora queda afrontar la última asignatura y terminar con el que puede ser el origen de todos mis quebraderos de cabeza, una carrera sin terminar que se alarga "ad infinitum" y que; aunque cumplas en todos los aspectos de tu vida, siempre está ahí para hacerte ver que eres un irresponsable porque no has acabao la carrera y no estudias... Es cansino y te va mermando...
He empezado a leer un libro que intenté leer hace ya bastantes años pero en su momento no me pareció interesante (tenía más tiempo libre por aquel entonces...). El libro se llama "Tus zonas erróneas" (que no erógenas...) y es de Wayne E. Dyer.
En él se habla de los motivos que hacen a una persona el no autorealizarse completamente y que nacen única y exclusivamente de nosotros mismos y de nuestra forma de pensar. Te hace ver que tú eres el dueño de tu vida y de las decisiones que tomas a lo largo de ella, y no se puede culpar ni a la conducta ni a los demás ni a nada que no seas tú mismo de que no hagas lo que realmente quieres hacer. Muy interesante.
Veamos qué tal se presenta este verano y si nos propicia buenos augurios...
El caso es que ahora queda afrontar la última asignatura y terminar con el que puede ser el origen de todos mis quebraderos de cabeza, una carrera sin terminar que se alarga "ad infinitum" y que; aunque cumplas en todos los aspectos de tu vida, siempre está ahí para hacerte ver que eres un irresponsable porque no has acabao la carrera y no estudias... Es cansino y te va mermando...
He empezado a leer un libro que intenté leer hace ya bastantes años pero en su momento no me pareció interesante (tenía más tiempo libre por aquel entonces...). El libro se llama "Tus zonas erróneas" (que no erógenas...) y es de Wayne E. Dyer.
En él se habla de los motivos que hacen a una persona el no autorealizarse completamente y que nacen única y exclusivamente de nosotros mismos y de nuestra forma de pensar. Te hace ver que tú eres el dueño de tu vida y de las decisiones que tomas a lo largo de ella, y no se puede culpar ni a la conducta ni a los demás ni a nada que no seas tú mismo de que no hagas lo que realmente quieres hacer. Muy interesante.
Veamos qué tal se presenta este verano y si nos propicia buenos augurios...
martes, abril 28, 2009
Atando cabos
¡Tengo por delante una semana laboral de 3 días! Dejad por favor que lo celebre con gusto, ya que durante el presente año la denominación "día libre" o "vacaciones" ha tomado un cariz algo surrealista (recuerdo al lector de esta entrada que los días libres los dedico a ir a la universidad y echar la tarde en la biblioteca y que mis vacaciones las paso tras los apuntes de las asignaturas).
¿Y por qué tres días? Muy sencillo; el viernes es el día del trabajo, el sábado no trabajo por tener una comunión y el domingo, aunque mi trabajo abre sus puertas al público; mi jefe ha sido tan amable de decirme "no vengas, que ya vengo yo". Por lo tanto quedan cuatro días...
El otro día que podemos descontar fue el de ayer. Último viaje relámpago a Madriz para finalizar mi curso. Esta vez aprendí la lección; en lugar de coger el último avión (21.35), me decidí a salir por patas y coger el de las 18.25 (que al final resultó ser el de las 18.50 por cierto retraso...).
Por lo tanto; echando cuentas, la jornada de esta semana se resume en tres días de despacho físico y el resto de teléfono móvil (es lo que tiene llevar una parcela de trabajo propia).
El caso es que después de terminar mi curso por tierras madrileñas me siento algo más aliviado; ya que cada semana recibía un temario y debía preparármelo y hacer ejercicios para presentarlos por correo electrónico o en viajes relámpagos a la capital de España.
Se presenta un mes bastante productivo; ya que ahora se define el final de curso con mi asignatura de Estados contables, que tantos quebraderos de cabeza me ha dado durante el año; 8 días de clase nos quedan por delante para terminar de definir mi penúltimo aprobado/notable/¿sobresaliente?/¡¿matrícula?!... soñar es gratis.
Por lo tanto; mayo (además de ser el mes en el que cumplo 28, a dos de la treintena) va a ser un mes especial.
¿Y por qué tres días? Muy sencillo; el viernes es el día del trabajo, el sábado no trabajo por tener una comunión y el domingo, aunque mi trabajo abre sus puertas al público; mi jefe ha sido tan amable de decirme "no vengas, que ya vengo yo". Por lo tanto quedan cuatro días...
El otro día que podemos descontar fue el de ayer. Último viaje relámpago a Madriz para finalizar mi curso. Esta vez aprendí la lección; en lugar de coger el último avión (21.35), me decidí a salir por patas y coger el de las 18.25 (que al final resultó ser el de las 18.50 por cierto retraso...).
Por lo tanto; echando cuentas, la jornada de esta semana se resume en tres días de despacho físico y el resto de teléfono móvil (es lo que tiene llevar una parcela de trabajo propia).
El caso es que después de terminar mi curso por tierras madrileñas me siento algo más aliviado; ya que cada semana recibía un temario y debía preparármelo y hacer ejercicios para presentarlos por correo electrónico o en viajes relámpagos a la capital de España.
Se presenta un mes bastante productivo; ya que ahora se define el final de curso con mi asignatura de Estados contables, que tantos quebraderos de cabeza me ha dado durante el año; 8 días de clase nos quedan por delante para terminar de definir mi penúltimo aprobado/notable/¿sobresaliente?/¡¿matrícula?!... soñar es gratis.
Por lo tanto; mayo (además de ser el mes en el que cumplo 28, a dos de la treintena) va a ser un mes especial.
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